|
Pensar en un scooter es referirse de inmediato a un vehículo cómodo, fácil de manejar, con espacio de carga para nuestras pertenencias y una variedad de aspectos que hacen de este concepto algo aparte de las motocicletas; por lo menos en Europa es así. Por esto mismo, las ensambladoras de motocicletas en el mundo cada día se preocupan más a menudo por presentar tendencias que cautiven a los potenciales compradores y que de una vez impacte a los que nunca en su vida hayan pensado en tener una Scooter.
Gracias a este antecedente, el año pasado en el Motor Show de Tokio 2007, Suzuki presentó un nuevo concepto de Mega scooter; la Gemma 250, que para esta feria mundial de automóviles y motocicletas se dio a conocer como un concepto, y ¡esa es la idea!: antojar a los asistentes con lo que probablemente sacarán al mercado en los próximos años. Con lo que no contaba la marca japonesa era que ese “concept” tuviera la aceptación que demostraron los visitantes a la feria de Japón, que para el 2007 estaba en su 40ª edición. Precisamente esa aceptación hizo que Suzuki acelerara a fondo con la producción de la Gemma 250. Para muchos, tal vez por el simple sentido de la continuidad, éste nuevo modelo no sería más que la modificación o modernización de la Burgman 250. Pues no. La Gemma presenta una nueva serie de rasgos que la hacen totalmente distinta a su antecesora; presenta un nuevo chasis y suspensión, excepto por el motor no se parecen en nada, pues sus líneas futuristas (nunca antes vistas en una Scooter) y prestaciones en cuanto a comodidad hacen que se diferencie de las demás de su segmento.
A primera vista se nota que la posición del conductor y del pasajero es más cómoda, más “Dragster”; (recordemos que los dragster son vehículo de competencia que se caracterizan por ser muy largos y bajos) pero ésta posición a la vez dificulta la panorámica al acompañante; con esta descripción, la Gemma es más larga y más baja para mejorar el centro de gravedad; entonces sale la pregunta: ¿dónde quedó el espacio bajo la silla, tradicional de las Scooter? Sencillamente, el campo para los cascos se ubicó entre las piernas del piloto y así conseguir un perfil bajo en todo su conjunto, pero de igual forma queda un área más pequeña bajo la silla; apenas un casco y uno que otro accesorio caben allí.
El motor: Un cuatro tiempos de 249 c.c refrigerado por líquido e inyección electrónica, el mismo de la Burgman 250; ahora con un nuevo sistema de escape y entrada de aire similar a la que utilizan las motos de agua. Calza rines de 14” adelante y de 13” atrás, esto se traduce en ganancia en cuanto a estabilidad, suavidad y facilidad al afrontar los obstáculos gracias a la altura que brinda una llanta más grande en la parte delantera, como es el caso de las Enduro, 21” adelante y 18” atrás. Es 10 centímetros más larga que la Burgman y 7 kilos más ligera. Las dimensiones son: 2.350 mm de longitud, 760 mm de ancho y 1.050 mm de altura.
En resumidas cuentas, la Gemma reúne más conceptos de diseño que de funcionalidad, pues una motocicleta más larga va a ser más difícil cruzarla entre el tráfico o dar una curva pronunciada a baja velocidad. La versión sencilla, actual en el mercado nipón, será complementada a mediados de septiembre con un modelo que incluye detalles más completos en cuanto a accesorios se refiere, sin embargo, su diseño actual permite que el usuario le añada varios complementos sin dañar su estética.
El modelo se está comercializando en el Japón por una cifra cercana a los 700.000 yenes; algo así como 7.000 Euros, pero hasta ahora Suzuki no ha comenzado a llevarlo a Europa; falta esperar si se verá a la venta en los salones de Colonia (Alemania) en octubre, o en el de Milán (Italia) en noviembre, pues desde ya muchos amantes de las Scooter en Europa han empezado a averiguar cómo llevarla a su país directamente como importación. Sin duda el éxito del nuevo producto de Suzuki hará que rápidamente se vea rodando por las calles de las ciudades europeas.
|