Esta máquina representa ese elixir de vida, que sin importar la edad nos llena de juventud, no por nada se ha convertido en la tercera moto más vendida de la casa bávara en nuestro país. A través de una apariencia trail, es capaz de sacar hasta la última gota de adrenalina de nuestro ser; las sensaciones de deportividad son sólo comparables con una superbike, pero contrario a lo que creíamos, es bastante cómoda.

Prueba BMW S 1000 XR