De la RKS 150 podemos destacar el diseño en general, con detalles estéticos propios en motos de mayor cilindraje, recordándonos estéticamente a la Benelli 302, siendo ligeramente compacta en sus dimensiones; la forma del depósito de combustible es más deportivo, complementado con unas aletas robustas que le dan gran apariencia y volumen, definitivamente, se destaca su conjunto de iluminación, atrás un stop en leds fantástico y una óptica frontal reducida que mantiene la tendencia naked, una pieza asombrosa en diseño e iluminación de la que extrañamos mayor potencia. 

Prueba Keeway RKS 150 Sport