Al verla es innegable su ADN inspirado en la KTM 1190 RC8 R, a partir de aquí la RC 200 comparte el diseño con la RC 390 y RC 125, comercializadas en algunos países y que aún no están disponibles para Colombia. De frente encontramos  un “pico” contorneado con retroiluminación LED, sobre este un par de faros gemelos que impregnan el estilo propio de KTM y direccionales integradas a la estructura del espejo. A su vez el flamante chasís que pasó de ser expuesto en la parte alta del motor en la versión Duke, a mostrarse solo en el subchasis, cambios que no solo proporcionan un aspecto superdeportivo único, sino que ayudan además a la RC a enfrentar las curvas extremas con un ángulo de inclinación mayor. Debajo del carenado, justo bajo los posapies y delante de la rueda trasera apreciamos el discreto pero bien logrado sistema de escape, por su ubicación pasa desapercibido esto ayuda a la concentración de masas en la parte baja y cerca al centro de gravedad.

Prueba KTM RC 200